La tasa de inflación armonizada anual del conjunto de la Unión Europea se ha situado en el 1,9% en marzo, mientras que la de la zona euro ha registrado un 1,7%. Por países, destacar el descenso de precio del -0,2% en Grecia. Entre los países donde sus precios han crecido menos que la media de la unión están Portugal (0,7%), Francia (1,1%), Bélgica (1,3%), Alemania (1,8%) e Italia (1,8%). Por el contrario, los que lo han hecho por encima son Austria (2,4%), España (2,6%), Reino Unido (2,8%), Holanda (3,2%) y Rumanía (4,4%).
En cuanto a las partidas que más impacto tienen en la tasa armonizada se encuentra la electricidad (+0,7 p.), los paquetes de vacaciones (0,12 p.) y los servicios de alojamiento (+0,09 p.). Por su parte, los servicios médicos (-0,08 p.), las telecomunicaciones (-0,22 p.) y los combustibles para el transporte (-0,23 p.) han tenido un impacto negativo en la inflación. La tasa de inflación en la Unión Europea continua descendiendo como consecuencia de la recesión económica, y del descenso de los precios del petróleo. En el gráfico podemos observar el repunte de la inflación que se produjo por el aumento en la cotización de los hidrocarburos a mediados del año pasado, y como lo que fue un leve repunte de inflación de dos o tres décimas para la UE o para Alemania, para España el impacto fue de 17 décimas, pasando la tasa del 1,8% en junio de 2012 al 3,5% en sólo tres meses. Otro aspecto importante del diferencial crónico de tasas de inflación entre países de la zona euro es que termina trasladándose a los coste de producción, lo que dificulta la capacidad competitiva de las exportaciones intracomunitarias de estos estados, algo que para casos como España es muy perjudicial en estos momentos.
En cuanto a las partidas que más impacto tienen en la tasa armonizada se encuentra la electricidad (+0,7 p.), los paquetes de vacaciones (0,12 p.) y los servicios de alojamiento (+0,09 p.). Por su parte, los servicios médicos (-0,08 p.), las telecomunicaciones (-0,22 p.) y los combustibles para el transporte (-0,23 p.) han tenido un impacto negativo en la inflación. La tasa de inflación en la Unión Europea continua descendiendo como consecuencia de la recesión económica, y del descenso de los precios del petróleo. En el gráfico podemos observar el repunte de la inflación que se produjo por el aumento en la cotización de los hidrocarburos a mediados del año pasado, y como lo que fue un leve repunte de inflación de dos o tres décimas para la UE o para Alemania, para España el impacto fue de 17 décimas, pasando la tasa del 1,8% en junio de 2012 al 3,5% en sólo tres meses. Otro aspecto importante del diferencial crónico de tasas de inflación entre países de la zona euro es que termina trasladándose a los coste de producción, lo que dificulta la capacidad competitiva de las exportaciones intracomunitarias de estos estados, algo que para casos como España es muy perjudicial en estos momentos.